Reportaje de fotos a Marian. Como ya dije en este otro reportaje a Marian cuando apenas contaba con 3 años, esta pequeña modelo es mi sobrina. Hacer fotografías a niños para mi es precioso y una oportunidad única pero si además, esos niños tienen tu sangre o parte de ellas es especial.

A Marian le gusta posar para mi. Digamos que ha sido la primera peque de la familia desde que yo me dedico a la fotografía de forma más seria y profesional y digamos también que debido a eso ella se convirtió en mi conejillo de indias para pruebas y experimentos fotográficos. Se lo hemos ido inculcando así que cuando ve a tu tete (así me llama ella) cámara en mano, de forma sistemática comienza con sonrisas y manos a la cintura entre otras poses ya “estudiadas”. Y yo encantado.

Para esta ocasión y debido a que últimamente no he tenido mucho tiempo de poder pasar con ella, decidimos programar otro reportaje de fotos en Granada. Al igual que en la anterior ocasión, en el barrio donde viven los abuelos y lugar de encuentro de mi familia.

Una vez acostadas en siesta mi hija Paula y Sara, la hermana de Marian y ambas más pequeñas, cogí a mi modelo particular y dimos un pequeño paseo por aquel barrio que tantos rincones fotográficos ofrece. Ya he dicho en varias ocasiones que los fotógrafos de granada tenemos una ciudad única. Un estudio permanente. Al menos esa es mi sensación seguramente por mi forma de mirar y buscar la foto.

El horario de medio día hacía una luz dura aunque debido a la época invernal pronto comenzaría a ser suave y cálida. Comenzamos por unos callejones sombríos, protegiéndonos del sol, pero rápidamente vi sol y sombras que me ofrecerían bonitos escenarios con un poquito de imaginación aunque al final no saliera gran cosa de esas fotos. Esas calles nos fueron llevando poco a poco a campo abierto donde por fin Marian podía correr y jugar a sus anchas entre alguna foto e indicación que le iba dando entre juego y juego.

El sol cayó rápidamente y apenas una hora después de haber comenzado la sesión fotográfica la temperatura también lo hizo, así que momento de refugiarse nuevamente en casa de los abuelos no sin antes realizar algunas paradas para aprovechar algunas tomas más.

Al llegar a casa, tuve que prometer a mi otra sobrina Sara que la próxima sería ella pues la pobre se quedó con ganas de venir con nosotros así que en unas semanas volveré a buscar nuevos rincones con modelo nueva, y como no, compartiré aquí.

Espero os guste este nuevo reportaje de fotos a Marian.

Alejandro Gonzalo – Fotografo bodas Granada