Reportaje de Granada a Julia. Entre edición, reportajes de boda, reportajes de comunión y reportajes de embarazadas siempre hay tiempo para atender familias como las que hoy presento.

La verdad es que no se por donde empezar pues cuando uno tiene solo palabras de gratitud siempre es “complicado” empezar.

Aure, el tío de la pequeña Julia, me contacta  pues tiene como intención regalarle a su hermana, la mamá de Julia, un reportaje de la pequeña. Después de hablar y como a todos, le aconsejo llevar a cabo este trabajo fotográfico en exteriores mejor que en estudio. Más variado y divertido pero sobre todo, ameno para la pequeña.

Al final decidimos hacerlo en el parque Federico García Lorca, lugar de encuentro de gran número de fotógrafos de Granada y reportajes de boda. Para mi era importante que también pudiera estar Sergio, el padre de la niña pues tenía intención de hacer algunas tomas de familia así que decidimos hacerlo un domingo por la mañana. Además, Aure podría incorporarse también a la sesión fotográfica un poco más tarde.

A las 11h ya estábamos en la entrada del parque. Se suponía que el día sería nublado pero las nubes no aparecieron. Ademas de estar pendiente de la pequeña también debería hacer lo mismo con el sol pues a esa hora es muy duro. Antes de comenzar tuve un momento de charla con los padre sobre el enfoque que le podíamos dar al reportaje. Les propuse que no fuera sólo de la pequeña Julia si no que fuese un reportaje familiar independientemente que me centrase un poco más en ella, como sería lógico. Un bonito recuerdo de familia para el futuro. Les pareció fenomenal. Así pues, dimos un pequeño paseo buscando zonas sombrías y secas donde fotografiar a Julia de forma individual.

Unas primeras tomas a la peque hicieron dar paso a incorporar a Julia madre y Sergio, los papás.

Un breve pero pausado paseo nos llevó a la casa de Federico García Lorca donde pudimos aprovechar también algún rincón, y de allí a la otra parte del parque donde ahora si, también contaríamos con la presencia de Aure que hizo cambiar por completo la actitud de la niña sonriendo aun más si era posible y loca por jugar con él. Se nota que hay especial sintonía entre ellos.

El día de antes, indiqué a Julia, la mamá, para se llevara algunos pomperos, gorros y demás complementos para incluir en las fotos y darles así un toque más de diversión.

Dimos por concluida la sesión fotográfica pasadas unas tres horas desde su inicio. La verdad es que la familia lo paso genial y yo aun mejor por haber podido disfrutar de esa niña tan dulce y juguetona.

El equipo fotográfico utilizado el que casi siempre en estos casos. Un objetivo zoom 70-200 que me permite no estar tan cerca de la pequeña y poco más. Nada de flash ni otros modificadores de luz. Reportaje de Granada a Julia