reportaje de bodas making of Alejandro Gonzalo

Aun recuerdo perfectamente el día del reportaje de bodas de Arantxa y José y especialmente la ilusión predisposición que la novia tenía ya desde las primeras fotografías en casa de sus padres. Pasa y te cuento… 

Cuando llevas a cabo un reportaje de bodas, cual sea, y te contratan también los servicios para cubrir los primeros preparativos tanto en casa de la novia, como la del novio, en el 90% de los casos te encuentras que la familia ha destinado ya una habitación para llevar a cabo el reportaje, normalmente la habitación de los padres al ser algo más grande, tener espejos, etc… Algunos fotógrafos de bodas realizarán las fotos allí. Yo prefiero, antes incluso de sacar la cámara de la mochila, darme un pequeño paseo por la casa para ver paredes e iluminación, al poder ser natural. Como siempre digo y por el tipo de fotografía más centrada en “los modelos”, únicamente necesito una pared lisa o un lugar cuyo “entorno”  apenas llame la atención y si es posible, una ventana cerca.

En casa de Arantxa pasó algo similar. La diferencia es que, aunque con no mucho espacio, contaba con lo que necesitaba. Una pared lisa y mucha luz natural como puedes ver en esta foto que ilustra este texto, así que ya teníamos el lugar perfecto para unas fotos de boda originales más cerradas a la novia. Teníamos muy poco espacio y al usar una lente larga tendría que darle alguna “labor” a los brazos para no sacarlos cortados.

Para mi es muy importante buscar siempre (si es posible) la sombra y ponerla en el plano corto de la cámara. Estilizará mucho las caras ya que se disimulará parte de la misma y ademas perfilará el mentón. En esta toma en cuestión teníamos “exceso” de luz al encontrarnos tan cerca de la ventana así que apenas tendríamos sombras o las pocas existentes serían muy muy suaves.
Pedí a la novia que girara sus hombros para el interior de la habitación y su cabeza para el exterior, buscando la luz. Levanté un poco mi posición para así perfilar más el mentón. Para darle protagonismo también a las manos e incluirlas en la toma pedí a Arantxa que cogiera el velo con los brazos cruzados para enmarcar su cara, y para finalizar indiqué que mirara a cámara para que la atención del espectador se centrara en sus ojos y así interactuar directamente con aquel que mire la foto incluida en este reportaje de bodas.

Una foto de boda, a primera vista sencilla, pero con cierta complicación por mi parte. Un saludo a todos,

Alejandro Gonzalo – Fotógrafo de Bodas Granada