foto de boda en Granada

Hoy tengo el gusto en presentar el reportaje de boda en Granada de Verónica y Oscar.

Reportaje de boda cuyas fotos fueron llevadas a cabo integro en nuestra bella ciudad y especialmente en nuestro monumento más internacional. Como veréis en este nuevo reportaje, he intentado modificar un poco el registro llevado a cabo en mis últimos trabajos. Tanto a Verónica como a Oscar les apetecía tener unas fotos de boda originales y modernas pero siempre dentro de una naturalidad. Intentar no forzar mucho las poses que como sabéis en mi caso, a veces son fotografías más enfocadas a moda, que fotografías de boda. Como fotógrafo de bodas a veces debo ser como un camaleón (jeje), debemos adaptarnos, en este caso, al gusto y preferencias de nuestras parejas de novios.

El reportaje de boda comenzó como suele ser habitual, visitando en primer lugar al novio algo nervioso en esta ocasión. Creo que además de fotógrafo de bodas a veces actúo también como psicólogo. Intento hablar con ellos antes de comenzar a fotografiar, los intento tranquilizar y explicar como discurrirá la sesión más o menos e incluso a veces pido que se olviden por completo de mi presencia allí. Les hago ver que deben relajarse y disfrutar de ese maravilloso día pues de lo contrario podría quedar reflejado el nerviosismo y tensión en el reportaje de boda final, así que un poco de relax nos vendrá bien a todos, a mí el primero.

La casa de Oscar estaba tranquila. Padres, hermanos y sobrina. Eso me facilitaría el trabajo y Oscar se relajaría bastante. Su familia me había habilitado una pequeña habitación de paredes blancas junto a una gran ventana en la parte alta de la casa. Pasaríamos un poco de calor pero allí me aseguraría que la atención sería exclusiva para los modelos, en este caso, Oscar y familia. No tendríamos distracciones de marcos, muebles,… e infinitos adornos existentes a veces en aquellas casas que visito. Además, tendríamos luz natural así que no usaríamos nada de iluminación artificial. Ya sabéis que como pueda evitarlo siempre lo hago.
Comenzamos el reportaje con unos primeros retratos de boda algo más tranquilos y formales para poco a poco ir dándole un toque más moderno a la fotografía. Hacía calor y en breve debía visitar a la novia así que la sesión a Oscar debía transcurrir sin prisas pero también sin pausas, como suele decirse. Poco a poco fui incluyendo a su encantadora familia y a la pequeña de la familia Paula, la sobrina de Oscar.

Llegamos poco después a la casa de Verónica. Por suerte para nosotros se encuentra unas calles más atrás con lo cual no perdemos tiempo en el transporte. Al igual que el novio, Verónica se encuentra algo nerviosa por lo que comenzamos la sesión con algo pausa. Por suerte tendremos algo más de tiempo y calor no pasaríamos. El piso y habitaciones es fotográficamente casi perfecto visto desde mi punto de vista como fotógrafo de bodas. Pocos cuadros, habitaciones amplias sin apenas muebles y paredes blancas o neutras y mucha luz natural. Un lujo. Y al igual que con Oscar, el flash sin salir de la mochila.
Fotos de bodas originales en una habitación y algunas otras (las que menos) en el salón dieron fueron dando paso a la incorporación de sus padres y hermanas, por suerte para mi, única familia allí presente. La sesión fue tranquila en general así que me marché un rato antes que ella para poder cubrir también la llegada a la iglesia, en el caso de hoy, el Rosario, junto la nuestra catedral granadina.

Las fotografías allí son algo más formales y lo importante es poder cubrir bien la situación y especialmente momentos de la ceremonia. Para mi también es el momento quizá más tranquilo de todo el día junto con las fotografías de jolgorio.
Un poco de arroz y camino de la Alhambra donde nunca antes había visto tanto fotógrafo de bodas en Granada a la vez como ese día. Un paseo por aquel mágico lugar y algunas fotografías algo más estudiadas dieron por concluida la sesión e incluso el reportaje de boda final.

Para aquellos fotógrafos interesados, a excepción de algunas fotos llevadas a cabo en la iglesia con la lente angular, todas las demás se realizaron únicamente con luz natural. El equipo, como siempre en estos casos, dos cuerpos de cámara y dos lentes. Un 16-35 2.8 por un lado y un 70-200 2.8 por el otro. Como lente de reserva hoy un 50mm que nunca se sabe.