Ahora presentamos un nuevo post con un nuevo reportaje de boda. En este caso los protagonistas son Patricia y Daniel. A diferencia del anterior, para esta boda nos hemos desplazado a la costa de Granada. En concreto, “La Rábita”.

Se celebró una boda católica a una hora bien temprana. En efecto, la sesión fotográfica comenzaría en casa Patricia a una hora muy temprana. Por motivos de movilidad, esta vez el orden de la sesión fotográfica fue inversa. En primer lugar cubrimos a la novia y posteriormente al novio.

En casa de la novia

Recién salido el sol llegamos a casa de la novia aun cuando la estaban pintando y peinando. La casa era de habitaciones pequeñas. Pero el problema mayor es que era muy interior y de apenas iluminación natural. Hicimos algunas fotos en el interior y pronto nos salimos al exterior a continuar con la sesión. El sol aun no estaba muy arriba y era fácil encontrar sombras en las calles de alrededor aun sin gente por la calle. Las calles de paredes blancas harían que la sesión tuviese un “estilo” más minimalista. Además, incorporaríamos también a los hijos de Patricia en gran parte de la sesión.

En casa del novio

Aun recuerdo los nervios de Daniel. Como fotógrafo de boda creo que jamás he cubierto un reportaje con un novio tan nervioso como fue en el caso de Daniel. Temblaba. Literal!!

Al igual que con Patricia, la sesión fue extremadamente tranquila. Además de él, nos acompañaba su madre y hermana durante toda la sesión de fotos. Y gran parte de esta transcurrió junto a una ventana lateral aprovechando que teníamos un “trocito” de pared blanca detrás. Sería ideal para las fotos de boda que a mi más me gustan.

Iglesia,….

Ceremonia católica en la parroquia acogedora del propio municipio. Posteriormente nos desplazamos unos 45 minutos hasta llegar al restaurante donde se llevó a cabo la celebración. Aprovecharíamos también el lugar para algunas fotos de pareja durante la celebración de la copa de bienvenida.  Culminaríamos el día con un divertido baile con la participación de la gran mayoría de invitados.

Y como no, muy agradecido a esta pareja por la acogida y disposición conmigo durante todo ese fantástico día.