Hola a todos. Después de unos días algo desconectado por motivos laborales, vuelvo con este Reportaje Boda  Granada entre Vanessa y José. Una joven pareja granadina pero afincada en Almería de la que tuve la suerte de ser su fotógrafo de bodas.

José y Venessa reservaron su reportaje de boda bastantes meses antes de la celebración del mismo. Me habían conocido a través de otros trabajos y buscaban un fotógrafo de bodas moderno que alternase fotos naturales con otras con un registro algo más moderno y  también divertido. En la primera reunión que mantuvimos en el estudio se cerró el trato. Quedaron convencidos con algunas muestras que les pude enseñar y especialmente cuando pude explicarles la forma en las que llevo a cabo este tipo de reportajes, tanto antes, como durante el día de celebración como posterior al mismo.

El transcurso de este reportaje boda Granada sería sencillo en cuanto a desplazamientos. Las primeras fotos se llevaron a cabo en casa de los padres de José, donde comenzamos a retratar los primeros preparativos y las pertinentes fotografías con la familia. La casa se encontraba a las afueras de Granada, en la zona norte, a unos 20 minutos de la casa de la novia e iglesia. El trabajo allí fue muy tranquilo. Poca familia y todos relajados. Aun faltaba poco más de un par de horas para el comienzo de la ceremonia así que los nervios en la familia aun no habían aflorado. No era una casa especialmente pequeña pero si que era luminosa. Unos minutos para buscar una buena zona para retratar a José con iluminación natural y manos a obra. Después de fotografiar allí a José y su familia, cogimos el coche y nos dirigimos a casa los padres de Vanessa, en el término municipal de Peligros.

Vanessa estaba muy guapa y radiante de felicidad. Algo nerviosa por la inminencia del momento. Para no perder mucho el tiempo, saqué el equipo fotográfico y rápidamente comencé a hacer los primeros retratos. El lugar escogido era la habitación de sus padres. Una pared crema junto a un gran ventanal al que le eché las cortinas blancas que actuaron de difusoras. Sería un sitio perfecto para estos primeras fotografías de boda de Vanessa. Las prietas fotos de boda serían algo más simples y formales para ir tranquilizando algo a la novia para ir poco a poco incorporando fotografías más modernas en unos momentos y a su familia en otros más avanzados. Dicho y hecho, una vez que ya Vanessa se encontraba algo más relajada, fue pasando por el improvisado “photocall” su madre, padre y hermanas. Y tras estas fotos para mi necesarias con la familia, ahora tiempo para coger el equipo “gran angular” y captar al resto de familia y ambiente sin apenas dirigir nada por mi parte. Como solemos decir los fotografos de boda: pasar desapercibido.

La iglesia se encontraba justo frente a la casa por lo que podríamos aprovechar hasta última hora fotografiando. Solo hasta que no recibiésemos el chivatazo informando  que tanto José como su familia se encontraban en ella seguiríamos haciendo fotos.

La iglesia es nueva y luminosa. Quizá no tan seria como las iglesias de la capital pero para los fotógrafos de boda mucho mejor al contar con una luz natural tan buena como para no usar flash y así no romper el ambiente cálido del momento.

La ceremonia fue genial. Emotiva como casi todas. Mucho arroz al salir y las pertinentes fotos de grupo de familia y amigos.

Decidimos entonces marcharnos para llevar a cabo el reportaje boda Granada de pareja a un cortijo abandonado y posteriormente a una fábrica también abandonada. Todo muy cerca ya que como en cualquier reportaje de boda, tenemos de todo menos tiempo que perder. La pareja quería estar tranquila y lejos de miradas incómodas así que allí estaríamos bien. Comenzamos con algunas tomas a contra luz y poco después nos metimos dentro de la fábrica. El reflector, y primo de la novia, serían de gran ayuda para esta serie.

Minutos después nos encontrábamos ya en el restaurante, donde ahora si, tanto José como Vanessa se dejaron de formalidades y disfrutaron de lo lindo junto a su familia y amigos de la diversión y jolgorio en el que tuve la suerte de participar, y por que no decirlo, disfrutarlo también hasta altas horas de la madrugada, eso sí, trabajando y cubriendo este precioso reportaje de boda.

Todas las fotografías, a excepto las de baile y tarta, con luz natural.