Después de unos días desconectado en esta sección, retomo hoy la foto favorita para mí de mis reportajes de boda. En este caso del reportaje de boda entre Juan y Dulce celebrado en Junio de 2013.

Recuerdo que Dulce quería un tipo de fotos para su reportaje de boda algo más moderno. Por mi estilo de fotografía (cuando me dan la opción de elegir e “innovar”) me considero un fotógrafo de bodas más moderno. Con un estilo quizá a veces más de moda que de propia boda. En esta ocasión podría trabajar a mis anchas y gusto pues las ideas que les propuse a los novios de hacer un  reportaje de boda moderno por el centro de Granada les atrajo también. Tenía manga ancha para fotografiar.

El día de la boda fue todo genial. El único inconveniente es que por diversos motivos tanto la celebración de la propia misa como las enhorabuenas de los invitados y fotos de grupos nos comió todo el tiempo para poder atender el reportaje urbano que habíamos previsto en un primer momento.

Apenas en una hora deberíamos estar en el hotel de celebración por lo que meterse en el coche en dirección centro, aparcar, fotografiar y volver apenas hubiéramos cubierto nada por lo que decidimos cambiar de registro por completo y acercarnos a una alameda cercana tanto a la iglesia donde nos encontrábamos como al hotel donde posteriormente se celebraría esta unión y llevar a cabo allí las fotografías de pareja.

La foto elegida de este reportaje es esta que abajo veis,  quizá por la ternura que me despierta cuando la veo. Podría haber elegido otras mas documentales u otras quizá algo más modernas. Sin embargo me quedo con este retrato y con esa mirada tierna de la novia.

Para la foto busqué una zona con una luz uniforme. El sol ya estaba casi escondido y además las alamedas me ofrecían esa posibilidad. Coloque tanto a Dulce como a Juan en la posición que veis y los “arropé” con el velo de la propia novia ofreciéndoles así algo más de “intimidad”, de ahí ese efecto velado que se aprecia en la foto. Para llevar ese picado recuerdo que me subí a un tronco abriendo el diafragma de la lente a tope para aislar el fondo de la pareja. La luz fue tomada con un fotómetro de mano pues el velo blanco sobre un fondo mucho más oscuro me podría dislocar un poco y tampoco teníamos tiempo para andar probando.

Ya en la edición de la imagen, me decidí por el blanco y negro pues así hacía destacar aun más la mirada y sonrisa de la novia, fiel reflejo de la felicidad de la misma en ese momento.

Espero os guste.

Reportaje de boda Granada. Foto Favorita número 6
Alejandro Gonzalo, Fotógrafo