Paula es mi hija. Hace dos semanas cumplió su segundo año con nosotros. Supongo que hasta hoy es lo mejor que me ha pasado hasta el momento. Lo que peor llevo es que casi no me deja que le haga fotos, aunque si bien es cierto, cada vez va siendo más receptiva. Hoy os presento este nuevo Retrato de Paula.

Me hubiera gustado haberle podido haber hecho un book de fotos, o al menos, algunas fotos más. Por motivos laborales la veo bastante poco así que cuando la veo, lo que más me apetece estar con ella y disfrutar a tope de su compañía así que la cámara la dejo siempre en segundo plano cuando estoy con ella.

Esta foto en cuestión la llevé a cabo en un momento improvisado (con Paula todo debe ser improvisado) en casa de sus abuelos en Motril. Llegué a casa después de haber llevado a cabo un reportaje de comunión en Motril y mientras ordenaba y limpiaba el equipo vi como, poco a poco y con mucho disimulo, hizo lo que tantas veces le hemos dicho que no haga: subir las escaleras.

Al igual que decía en alguna entrada anterior, a veces fotografiar en entornos familiares a los niños resulta mucho más sencillo que meterlos en un estudio donde se sienten terriblemente intimidados.

En este nuevo retrato de Paula, y como casi siempre, la  iluminación de esta fotografía es con luz natural.

retrato de paula

Y ya que ando por Motril, aprovecho para recordar que mis tarifas de boda y comunión son las mismas tanto para Granada como Motril. Se que muchos fotografos de bodas de Granada cobran desplazamiento y estancia, si hace falta, por bajar a la costa. Igual pasa con los fotografos para las comuniones en Motril. Debido a mi situación personal, yo no aplico suplemento alguno por llevar a cabo reportajes allí. Al menos, no lo aplico si se llevan a cabo fines de semana proyectados allí. Bajar exclusivamente a hacer un reportaje allí ya es otra cosa.

Alejandro Gonzalo – Fotografos bodas Granada