Todo comienza con un «si quiero» a la pregunta «¿quieres casarte conmigo?». Bueno, comienza así si aun eres algo romántico aunque, vista la sociedad, economía y agendas laborales y sociales, en otras muchas ocasiones el celebrar una boda viene más marcado por una obligación que por un acto de unión sentido o, simplemente, amor.

En el primero de los casos, la organización en casi nada tiene que ver al segundo. Este último está marcado principalmente a cumplir con el compromiso, se suele organizar todo de forma muy común. Como se suele decir: «para salir del paso» donde se escatima prácticamente en cualquier elemento o servicio que conlleve un coste económico. Y si, los fotógrafos de boda no nos libramos de esto. No sólo es que se escatime, es que, en la mayoría de los casos, se prescinde en «beneficio» del cuñado fotógrafo con cámara de fotos que lo hace gratis, o como regalo de bodas. ¿Cuantas veces has escuchado aquello de: «si llego a saber todo el lío que conllevaba casarse no lo hubiera hecho». Yo…. muchas.

Sin embargo, en el otro extremo se encuentras aquellas parejas de novios que tienen una enorme emoción por el día de su boda. Una ilusión tan grande que les parece que ese día no les va a llegar nunca. No derrocharán en gastos pero si darán prioridad a algunos aspectos o servicios para que todo salga perfecto. Y si, aquí podremos incluir el servicio fotográfico. Por fin se prescindirá del cuñado o «fotógrafo de bodas en prácticas» y contarán con un buen profesional que les asegure un maravilloso reportaje de bodas. Aunque esta opción sea algo más costosa.

Buscarán un vestido romántico pero a la vez rompedor. Clásico pero también original. De estilo italiano pero con detalles flamencos. Un vestido de novia que vaya a juego con las últimas tendencias de tocados para los que se emplean técnicas de alta costura. Sin olvidarnos del maquillaje y peinado. Si tu boda fuera el próximo año querrías tener a los mejores profesionales que puedan enfatizar tus virtudes y disimular quizá tus defectos si es que los tienes. Sólo te importa estar radiante ese día. No querrás otras cosa.

Un ramo de color y fantasía creado por verdaderos artesanos floristas que harán inspirar a otras novias. Esa será su filosofía.

Harás especial hincapié en un buen lugar. Decorado perfectamente para la ocasión y un catering y servicio a la altura del día con el que sueñas. No quieres que nada falle. Que nadie falle.

Sin embargo, muchos de las parejas que organizan su boda para «próximo año» quizá no concedan la importancia que merece el tener junto a ellos a un buen fotógrafo de bodas profesional. Un fotógrafo que les podrá asesorar en todo momento. Hacerles de guía y, como no, hasta de psicólogo en algunos momentos más delicados. Un fotógrafo de boda que sepa que hacer en cada momento sin caer en «bloqueos porque el lugar, La Luz o simplemente las características físicas de sus modelos no sean las mejores».

Si te casas el próximo año quizá llegues a poner todo tu esfuerzo. Todo tu empeño y hasta puedes pedir un préstamo que financie todos los gastos que acarreará organizarlo todo como habías soñado.

Sueño, que dependerá del recuerdo que te quede y de como haya sido contado.

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