Fotos en estudio, ¿si? ¿no?. Cuando últimamente me han preguntado sobre este asunto, al final la respuesta suele ser siempre la misma: “pues al final siempre va a depender del tipo de fotografías que los padres quieran de su bebé”. Lógicamente, también va a depender mucho de la edad de los fotografiados. Partimos de la base que personalmente a mi me gusta fotografiar a los niños más en exteriores que en estudio.

En exteriores se sienten libres y menos intimidados por ese fotógrafo de niños que los “acosa” con su cámara fotográfica. Bien es cierto, que cuando son demasiado bebés, resulta más cómodo y sobre todo mucho más seguro realizar los trabajos en estudio donde pueden sentarse y tumbarse para jugar si aún no se mantienen en pie. Con algo de imaginación, no debería de ser un reportaje típico. Tampoco es necesario el uso de adornos o atrezzos, pero insisto, depende mucho de los gustos de los padres y fotógrafo de bebés en este caso. Pero, ¿Y por que no hacer las fotos de estos bebés en casa donde además ellos se sentirán más cómodos y tranquilos al no modificar la rutina diaria de su lugar familiar? En este enlace un ejemplo. Con un poco de imaginación y paciencia se pueden llevar a cabo reportajes fotográficos de bebés con unos resultados sorprendentes donde especialmente predomine la naturalidad. Cuando se fotografían bebés se debe hacer sin prisa. Ir mentalizado a que quizá toque tener que dormir a la criatura un buen rato para luego tenerlo de “mejor humor”. Quizá tener que ofrecer una tarde o mañana completa de tu tiempo para llevar a cabo ese reportaje de bebe en optimas condiciones y con la mayor de las garantías. Cuidando la iluminación y haciendo unos pequeños “reajustes” podremos fotografiar sin mucho problema. Ahh, y cuando son bebés, mejor no usar flash que aun tienen los ojos sensibles y delicados. Yo me desplazo a domicilio sin problema.

Abajo unas muestras. Luz natural y en casa de los peques. Mucho mejor que las fotos en estudio típicas, ¿verdad?