foto de boda original en Granada

Supongo que cuando esta pareja, especialmente José, se puso a buscar fotógrafos de bodas en Granada que cubrieran su reportaje de boda nada se le pasaría por la cabeza que fuera un servidor el elegido. Os cuento…

José es natural de Huelva. Nació y vive allí, y como sabéis yo soy de Granada. Pero hace ya 16 años que la vida de este novio y la mía se cruzaron de forma “obligada”. Vamos que fuimos compañeros de periodo militar en Cerro Muriano (Córdoba). !Dices tú de mili… ! como diría José Mota en uno de sus sketch.

Resulta que María José tuvo que viajar a Huelva por motivos profesionales. Lo que no sabía es que el destino le tenía preparada una sorpresa en aquella bella ciudad, conocer a José, su media naranja. Lo aseguro. Y pasado el tiempo ya tenían lugar y fecha de bodas aunque no fotógrafo. Es aquí donde el destino, nuevamente, vuelve a jugarnos una bonita pasada ya que en una ardua búsqueda de fotógrafos de bodas en Granada José y yo tuvimos la suerte de volver a encontrarnos.

Recuerdo que mantuve una primera reunión con María José unos meses antes. Me había explicado sus preferencias en las que especialmente se encontraban la naturalidad alternadas con fotos de boda originales. Posteriormente, y un par de semanas antes, mantuvimos otra breve reunión, ahora si y por fin tras de 16 años después, junto a mi amigo José.

Estuvimos programando horarios para una mejor organización y desarrollo de todo el reportaje de boda. José se vestiría en un céntrico Hotel junto a su familia y la novia en casa de sus padres en el barrio de la chana. La fecha del enlace era a finales de octubre por lo que la noche se nos echaría encima antes de lo que la mayoría de fotógrafos de bodas desearía para unas fotos de boda con luz natural, especialmente en el reportaje de exterior, así que intentaríamos agilizar en ciertos aspectos y tirar de recursos cuando la luz ya se hubiera marchado.

Las fotos en el hotel fueron tranquilas. José con poca familia y todo muy tranquilo. Unas fotos de algunos preparativos, al novio con su familia y poco más; camino a casa de la novia donde igualmente la sesión transcurrió de forma tremendamente tranquila y en apenas en un trozo de pared lisa ya que así podríamos usar luz natural. Recuerdo una inusual tranquilidad por parte de la novia. Siempre suelo decir que los novios están tranquilos hasta que los fotógrafos de bodas entran por la puerta donde, ahora si, los nervios afloran. En este caso en concreto, María José estuvo tranquila y serena, al igual que el resto de su familia. Unas fotos de la novia de forma individual, otras a ella con sus seres más queridos y… “patas para que os quiero” camino de la iglesia de San Ildefonso donde se celebró de manera solemne el enlace religioso de esta pareja.

Decidimos hacer el reportaje en la Alhambra, ya casi sin luz. Mientras esperaba a mis novios a las puertas de la misma, no dejaba de ver como otros compañeros fotógrafos de bodas en Granada ya salían con los suyos. Tendríamos muy poca luz por lo que deberíamos realizar buena parte de la pequeña sesión con luz artificial. Poco después nos marchamos al hotel donde descansaríamos unos minutos y llevaría a cabo mis últimas fotografías de pareja.

Y la celebración,…. pues como la gran mayoría de celebraciones de boda. Fiesta y jolgorio hasta altas horas de la madrugada. Fiesta a la cual tuve el placer de participar, y no sólo como el fotógrafos de bodas en Granada que esta pareja encontró por internet, si no también disfrutar con un viejo amigo de batallas milicianas, si bien, la ocasión lo merecía.

Os deseo mucha felicidad.