Al final, creo que todo se resume en la confianza que aquel fotógrafo de bodas genere tanto en el resultado final de las fotografías llevadas a cabo durante su carrera, así como especialmente la seriedad e interés mostrada tanto con los novios como con cualquier otro posible cliente, cual sea el género.

No haré comparaciones ni hablaré con otros compañeros del sector. Todos ofrecen sus servicios, seguramente de la mejor forma posible, pero si bien es cierto, algunos ponen más interés que otros. Esa es la diferencia.

Aunque lleve mucho más tiempo en este mundo fotográfico, es ahora (enero 2.013) cuando he decidido dedicarme de forma profesional a aquello que me apasiona, los reportajes de boda y y fotografía a niños en general

Todos tenemos un comienzo y como fotógrafo  este es el mío.

Una filosofía en conocer que quieren y que esperan aquellas personas que voy fotografiar. Responder con una línea bien marcada y definida en mi forma de trabajar y poder llegar a conseguir esas expectativas. ¿Qué hay más gratificante que la felicitación de un cliente sea cual sea el trabajo?, Ese es un poco mi fin; su aval, su recomendación.

fotógrafo de bodas
Alejandro Gonzalo, FOTÓGRAFO

Fotógrafo de bodas  ¿Cómo trabajo?

En una boda por ejemplo, intento quedar unos días antes con los novios y saber sobre ellos y sus gustos. Cada pareja tiene su historia y sus preferencias. Por ejemplo, me preocupo en saber si existe alguna persona especial para la pareja ese día presente y así buscar imágenes y momentos especiales que queden siempre en el recuerdo y memoria de los novios. No quisiera que alguien importante para esa pareja falte en el recuerdo final de ese día tan marcado.

Yo no impongo nada ese día. Ellos serán los que siempre decidan que hacer y donde ir, lógicamente asesorados en todo momento por mí si lo desean. Si bien es cierto, intentaremos que la línea sea un tipo de fotografía moderna y fresca, huyendo un poco del clasicismo y las poses forzadas, aunque si hay que posar, pues se posa, pero con ideas nuevas y poses que congenien con cada persona. En lo que a mi respecta, sólo buscaré un tipo de fotografía de boda más casual, y siempre y cuando la pareja no tenga otra preferencia.

Yo soy de aquellos fotógrafos de bodas que intentan contar el día tal cual sucede. Desde el principio, hasta el fin. Desde antes incluso que cada uno de los novios comience con sus preparativos, hasta bien entrado el baile de fiesta, donde ya reina un ambiente de alegría y celebración, ideal para una buena selección de fotografías desenfrenadas de novios, familiares y amigos. Sin límite de horarios.

Aunque la cámara no hace al fotógrafo, si que al menos cuento con un equipo fotográfico profesional tanto en cuerpos de cámara digital, como en iluminación y lentes usadas en cada uno de los reportajes de boda retratados.

Y para finalizar, siempre intento que los novios confíen en mi labor a la hora de seleccionar las fotografías para su posterior edición. A veces nosotros tenemos una visión que ellos no tienen. Vemos una fotografía terminada que ellos no ven en el archivo original y que a veces nada tiene que ver con lo que ellos ven. Desgraciadamente, muchas veces son desechadas grandes fotos por detalles que luego en la fotografía final no se aprecian, o ni siquiera están.

Ahh, y álbumes de boda, entregados en un tiempo aproximado de tres meses. Nunca más.

Actualmente las tarifas de boda que aplico siguen estando en promoción (ver en anterior link) y por tanto digamos que desarrollo reportajes de boda baratos para el servicio entregado a cambio. Estas tarifas no incluyen ningún tipo de suplemento económico si la celebración es en Granada. Tampoco si el reportaje de boda es en Motril o costa granadina.