Es el fotógrafo de bodas Granada el que más de una ocasión me habéis preguntado con que cámara está hecho tal reportaje o con que objetivo se ha realizado tal foto. De hecho, en algunos de mis post, al finalizar los mismos, explico brevemente algunos temas técnicos de cómo se ha hecho el reportaje en cuestión o alguna foto en si. Me consta que un alto número de lectores de esta web es fotógrafo de bodas Granada y siempre tenemos la intriga, yo me incluyo, en saber como y de que forma trabajan los demás compañeros. Yo en mi caso, no tengo problema en compartir.

Mi bolsa de trabajo dependerá siempre del tipo de los reportajes de bodas que vaya a llevar a cabo y en según que localización. A veces llevo una simple cámara y con una sola lente pero en la mayoría de ocasiones si que tengo que llevar mucho más equipo.

FOTÓGRAFO DE BODAS GRANADA

Como diría alguno, la especialidad de la casa. Como fotógrafo  tengo que tener siempre varias combinaciones pues el equipo elegido dependerá siempre del lugar, hora, condiciones meteorológicas, tiempo para fotografiar, etc… Como verás, el fotógrafo de boda no solo debemos preocuparnos de “apretar el botón” si no que también debemos controlar otros factores para intentar cubrir el reportaje sin sobresaltos y de la mejor forma posible, amén de ir cambiando los parámetros de la cámara en casi cada toma, al menos los que disparamos en manual.

Normalmente suelo llevar dos cuerpos de cámara de formato completo. Respecto a las lentes, la que nunca falta es mi favorita, el 70-200 2.8 que me permite captar detalles y aislar a mis modelos debido a la gran luminosidad que tiene. Diría que en un reportaje de boda el 70% de fotos están hechas con esta lente.

El otro es el zoom angular 16-35 2.8, que desde que lo adquirí hace unas semanas es otro fijo en mi bolsa. Esta lente cada vez me sorprende más por las posibilidades que me ofrece. Capturo ambiente pero también unos primeros planos muy particulares. Antes de tener este, la mayoría de fotografías de bodas con el famoso 24-70 2.8, objetivo que se complementa a la perfección con el 70-200 y el cual es de los más utilizados por cualquier fotógrafo de bodas Granada pero en mi caso, había ocasiones en las que me encontraba falto de ángulo para según que fotos pretendía hacer. Además, quería también un tipo de fotos más creativas así que sin pensarlo mucho compré ese “gran” angular del cual estoy encantado. Actualmente, el maravilloso 24-70 lo suelo utilizar para otro tipo de reportajes o estudio.

Lo que tampoco falta en la mochila es el 28mm 1.8 de repuesto ya que si el 16-35 tuviera algún problema este 28 cubriría perfectamente las necesidades en ese tipo de focal. Más vale ser precavido.

Y para finalizar, el fotómetro de mano. Suelo disparar todo el reportaje en modo manual y para esto el uso del fotómetro es esencial. Me fío más de la medición que hago con él al que pueda hacer con la cámara. Es quizá un poco más “coñazo” pero te acostumbras y prácticamente la operación de medir es fluida y apenas se pierde tiempo. Los trajes de los novios sueles ser oscuros y el de las novias claro y dependiendo del lugar, el fotómetro de la cámara se puede volver loco.  Dependiendo de la iluminación de la iglesia, a veces disparo sólo aquí en Automático con prioridad al diafragma pues en según que momentos no puedo para el trascurso de una boda para medir luz.

El fotógrafo sabe que los reportajes de boda son impredecibles. Hasta que no estás en el no sabes realmente las condiciones que te encontrarás para realizar el trabajo. El único factor necesario para fotografiar y que debes tener medio controlado es la luz. En mi caso intento siempre no usar el flash, pero hay ocasiones en las que no hay más remedio. Existen otras ocasiones, que aunque existan buenas condiciones lumínicas, uso el flash fuera de cámara para alguna toma algo más creativa. Hacer sombras o simplemente rellenar alguna zona específica de la imagen. Y claro, para disparar estos flases es necesaria la utilización de un disparador y receptor, en mi caso los tengo que se pueden usar en Manual y TTL.

No obstante, mi solución favorita para iluminar de forma artificial, y siempre que disponga de más tiempo tanto en casas de novios como en el reportaje de exterior de la pareja, es el uso de luces de video. Luces fijas, controlables en temperatura y potencia que me permiten ver desde el visor de la cámara mientras encuadro el resultado de la foto. A veces incluso uso hasta alguna linterna con zoom para iluminar de forma controlada una zona muy específica de la imagen si la pareja está muy lejos.

Tarjetas de memoria, baterías, bayetas de limpieza, pera sopladora y algunos juegos de pilas de repuesto entre varios cacharros y cachivaches más.

Normalmente la mayoría de mis fotografías de bodas suelo cubrirlos con el material descrito anteriormente. Me encantaría hacerlas con las lentes fijas que tengo pero de momento prefiero cubrirlas con estos zoom que aunque no tan “super” luminosos dan una calidad de imagen brutal, eso sí, el peso también así que en época de bodas y reportajes de comunión ejercito un poco la cintura y espalda y acudo también de forma más asidua al fisioterapeuta u osteópata. Nada puede fallar.

Equipo fotográfico para reportajes de boda

*Actualización Noviembre 2014: Desde hace ya algunas semanas y desde que tengo mi nueva adquisición el canon EF 135L F2 vengo acompañando mi querido 70-200L de esta lente. Si bien es cierto que es quizá menos versátil para el desarrollo fotográfico de las bodas, si la ocasión y lugar de celebración y especialmente las fotos de boda de pareja me ofrecen un espacio amplio de disparo estoy comenzando a “reemplazar” esta lente. Pero como decía, siempre que previamente (los días previos al reportaje de boda) esté seguro de su utilización. Si no se queda en casa porque otro trasto más en la mochila…. 😉

Fotógrafo de bodas Granada, una gran profesión la mía a la que ahora me dedico y disfruto a tiempo completo.