fotografo de boda profesional granada

Si el intrusismo hace que ya de por si el fotografo de boda profesional no pase por uno de sus mejores momentos, ahora llega nada más y nada menos que la revista Vogue para echar una mano… al pescuezo de los que todavía luchamos por sobrevivir de este reportaje social. Eramos poco y parió la abuela.

Y es que resulta que según la columnista con cierta especialización, o eso dice, en boda cree oportuno que las parejas de novios dejen de contratar los servicios de un fotografo de boda profesional recurriendo como sustituto a las fotos realizadas por los amigos con teléfonos móviles procesadas con filtros de instagram o sucedáneos, o a las cada vez más extinguidas cámaras de fotos de usar y tirar. Si, esas que todavía encuentras a le venta en algunas gasolineras de nuestro país. Y todo dentro de 10 ideas con las que romper a la hora de planificar y organizar el reportaje de boda. Ahí es poco.

Y es que según sus propias palabras, “si las fotos de los teléfonos móviles de los invitados no son suficientes, siempre es posible repartir cámaras de un sólo uso y tener así multitud de instantáneas llevadas a cabo por amigos y familiares borrachos pues serán de lo más naturales” Y claro, todas estas lindezas sin haberse parado a comparar las fotografías realizadas por un fotografo de boda profesional y las llevadas a cabo por el hijo del vecino con su teléfono movil y con cierto grado de alcohol en sangre. Vamos, como si mañana me pongo yo a escribir artículos para Vogue, aunque visto lo visto…

fotografo de boda profesional granada
©Alejandro Gonzalo

Desde luego que por cubrir espacio en la revista ya cualquier cosa vale. Y puestos a opinar de lo que no sabemos, quizá debería llevar a cabo dicha revista una reestructuración de personal. Al menos, de los especializados en “celebraciones de bodas”.

Al parecer y tras el revuelo mediático montado en las diferentes redes sociales, tanto los responsables de dicha revista, así como las distintas organizaciones empresarias correspondientes, han tomado medidas en el asunto defendiendo así los intereses del fotografo de boda profesional.

Saludos a todos…. menos a Vogue 😉