¿Ya estás preparando la celebración de tu boda? ¿Si aun falta un año? Esas podrían ser las preguntas que una amiga hace a otra tras enterarse que la primera se casa y ya se encuentra preparando ese importante momento con parafernalia incluida. ¿Y la fotografía de boda?

Si, parece fácil y rápido pero siempre visto desde fuera. Todos aquellos que hemos pasado por ahí sabemos lo que acarrea y sabemos también de la importancia de intentar elegir bien cada uno de los servicios que se contratan. Por muy minucioso y ordenado que se sea la organización de una boda requiere de un máximo de atención y como no, de un poco de suerte.

Si tenemos presupuesto suficiente hay parejas que se deciden que todo ese marrón pase a manos de una “wedding planer” Si, una persona, normalmente chicas, que se encarga de organizarte la boda. Pasan por contratarte las flores, limusina, lugar, menús y hasta el fotógrafo de boda. Entiendo que siempre bajo unos gustos y preferencias previamente establecidas con los novios pero, aun así, hay algunos servicios realmente importantes y personales.

Que el presupuesto es parte importante de esta ecuación es innegociable así que cada euro invertido debe revertir en la pareja un mínimo de satisfacciones y seguridad. Es importante tener en cuenta que si destinas 5 euros a la tarta nupcial, obtendrás una tarta de 5 euros. Si le destinas 10 euros a un dj te pondrá música por valor de 10€…. y así con todo, incluyendo especialmente al fotógrafo de bodas. Es una regla de reciprocidad fácil de entender, ¿o no?

Pero centrémonos en una de las partes con más valor de las elecciones de una boda. La fotografía de boda. Son tantos los sentimientos y momentos vividos ese día que, o te aseguras de contar con un buen fotógrafo para tu boda o la habrás cada pero bien. Sólo se tiene una oportunidad.

Tu fotógrafo

Y así será durante las 8 o 12 horas que puede durar toda la historia de vuestra boda. No es un fotógrafo de boda más, es tu fotógrafo. Dale la importancia que merece y seguro que seréis recompensados. Habla con él y exponle tus ideas, estilo…… y confía en él.

El presupuesto para el menú y lugar. Y las fotos, tu cuñado.

fuente foto: Google

Gástate todo tu presupuesto en un lugar y menú impresionante. Reparte regalos, compra las mejores flores y confía tu fotografía de boda a tu cuñado. Al día siguiente, ese menú será expulsado en forma de heces al retrete más cercano y pasado una semana ya nadie se acordará del lugar. Tú, a cambio, es muy posible que te quedes como único recuerdo de ese maravilloso día con unas fotos de dudosa calidad, faltos de momentos y en definitiva, de difícil digestión.

¿Barato? Al final sale caro

fotografía de boda granada
fuete foto: Google

Carísimo. Te lo decía antes. Sólo tienes una oportunidad y mejor no cagarla. Si hablamos de pagar, se paga muy caro no contar con un fotógrafo que te ofrezca las máximas garantías. Revisa sus reportajes de boda (bodas completas) y hazle una visita y conócelo y entrevístate con él. Ten en cuenta que no sólo contratas al fotógrafo, contratas a una persona de la cual dependes y confías obtener un recuerdo precioso de uno de los días más bonitos y emotivos de tu vida, o al menos, así se supone que debería ser.

Fotógrafo de boda  “pirata”

Por cierto, es muy posible que no lo sepas pero si un fotógrafo no esta dado de alta o al corriente de sus obligaciones fiscales ¿sabías que en caso de inspección son los novios los que sufren las consecuencias? Evita multas innecesarias. Y el problema es que muchos fotógrafos de bodas “piratas” son conscientes y no informan de los riesgos existentes. Con dos narices.

Cuestión de estilos

Ten en cuenta que el fotógrafo de bodas crea y no reproduce. Es decir, al igual que los novios deben dejarse asesorar por el fotógrafo, este también debe recibir las preferencias de los novios. Pero no le cambien el estilo ni le digan como o de que forma hacer la fotografía de boda. Como hemos hablado antes, es importante revisar los reportajes de boda de cada fotógrafo y ver el estilo de cada un de ellos que más se adaptan a vuestras necesidades o gustos.

En definitiva, que la organización de una boda es difícil. Si. Pero no la compliques mucho más de lo necesario.