Llevar a cabo un reportaje de comunión en Motril en pleno mes de octubre tiene su aquel. Por un lado, no tienes la presión de tiempo por tener que entregarlo apenas unas semanas después y por el otro, tampoco tienes que tener tanto cuidado a la hora de colocar al/a modelo aquí o allí para no manchar o incluso romper el traje, amén del tiempo que se tiene para poder dedicarse en exclusiva a seleccionar y editar las fotos en cada detalle.

Eso nos pasó con Christian al que he tenido la gran suerte de poder fotografiar en dos ocasiones. La primera en este reportaje de Comunión de Granada llevado a cabo el mismo día de celebración con las pequeñas limitaciones de tiempo y lugares. Pero bueno, se salvó bien teniendo en cuenta que ese reportaje de comunión debía tener otro registro de fotografía dando también protagonismo a su familia y personas más allegadas.

La segunda en este que presento hoy. Christian tenía ganas de hacerse las fotos de comunión en la playa y a María José y José, los padres, ya les daba un poco igual el estado en el que pudiera acabar el traje. Decidimos esperar a una época de año en la que el chaval no pasara mucho calor así que finalmente llevamos a cabo el reportaje de comunión en Motril, a mediados de octubre.

En primer lugar dimos un paseo por aquel pueblo para desplazarnos a los pocos minutos al casco antiguo de Salobreña. Nos apetecía un escenario algo más “rústico” donde contar con callejones antiguos de paredes blancas adornados por coloridas macetas.

El paseo por aquellas fotogénicas calles nos fue llevando poco a poco al castillo donde seguimos fotografiando esperando una caída de sol para desplazarnos a la playa y aprovechar esa luz cálida y suave que personalmente tanto me gusta.

Ya en la playa,  Christian, Erik y sus padres disfrutaron con juegos de aquel momento familiar. Yo preferí quedarme en un segundo plano captando esos instantes. Suerte la mía. Y ahora si, sin miedo alguno al estado en el que pudiera acabar el traje del chico.

Toda la sesión se llevó a cabo con luz natural. El equipo utilizado fue una cámara digital de formato completo y una lente zoom 70-200 2.8

En definitiva, un reportaje de comunión en Motril en el que por momentos se convirtió en un pequeño reportaje de familiar en homenaje a esta encantadora familia.

Dentro de los fotógrafos de Granada de bodas y comuniones, a mi me podrían considerar también dentro de “fotógrafos de Motril” y alrededores debida a mi vinculación familiar que hace que baje a la costa prácticamente cada semana. Ahh, y este tipo de reportajes en exterior, bien sean en Granada, Motril y alrededores no tienen suplemento económico.