Hace algún tiempo asistí a un seminario de un fotógrafo de bodas en el que repasaba un poco su forma de trabajar a nivel general pero con especial hincapié en su flujo de trabajo. Ese mismo día decidí que mi camino debía ser todo lo contrario. Me explico:

El seminario en cuestión trataba sobre como editar / procesar un reportaje de boda con Adobe Lightroom en UN SÓLO DÍA y tener así tiempo para dedicarte a la familia u otras labores más interesantes que pasar horas y horas frente al ordenador. Y no os creáis que el procesado era de pocas fotos. No. Se trataba de procesar unas 200 fotografías en un par de horas, como mucho!!! De hecho, el ponente al final reconoció que ese método venía muy bien para aquellos fotógrafos que tenían la fotografía como segunda actividad laboral y apenas disponían de tiempo para poder editar a conciencia. Es decir, un parche.

Hombre, la idea es buena pero el resultado, en mi humilde opinión, no tanto. Y por supuesto, que las fotos se entregan en DVD o “Pen drive” y no en álbum por lo que tampoco hay que tener mucho orden en la selección de fotos, formatos, etc… para el montaje posterior.

Supongo que ya sabrás el truco. Utilizar “presets” o acciones en el programa de edición previamente establecidos sin importar, si esos presets, le pueden venir bien a todas las fotos. Os contesto yo: NO. Y aún mucho peor cuando esas acciones de edición son con procesados más “agresivos” como pueden ser “procesos cruzados”, “vintage”, “blanco y negros descontrastados” o algún otro de moda últimamente.

Y ese es el mayor problema que yo veo. Que se procesa según la moda. ¿Te atreverías a llevar a cabo un “procesado cruzado” en un reportaje de boda? Yo no. Me gusta obtener un resultado más natural. Eso NUNCA pasará de moda y quizá las parejas agradezcan tu decisión y forma de trabajar pasados unos años. Pero eso no quita que no puedas probar con algunas fotos en concreto y utilizarlas para otros menesteres o procesar así otro tipo de reportajes.

Pero vamos por partes. Una cosa es que yo no recomiende utilizar el mismo procesado para todas las fotografías seleccionadas de tu reportaje de boda y otra muy diferente es utilizar los mismos parámetros para esa serie de fotos realizada en el mismo lugar, con misma iluminación y balance de blancos. Aquí es cuando es importante trabajar en modo M en tu cámara. Veamos algunos ejemplos:

A continuación os muestro una captura de pantalla de algunas fotografías seleccionadas de uno de mis últimos reportajes de boda. Como podéis ver, no tienen aun nada de edición pero al estar realizadas en el mismo lugar y sobre todo, con los mismos parámetros de cámara nos facilitará mucho el flujo de trabajo. En este caso, podemos procesar una foto y exportar esa edición al resto. Ahorramos mucho tiempo y además nos aseguramos que todas las fotos sigan una misma linea de edición.

(Nota: Puedes ampliar las imágenes con un sólo click)

Como puedes ver, he llevado a cabo unos leves ajustes en una sola fotografía y exportado al resto. Ahora sólo me quedaría abrir las fotos en photoshop por si fuese necesario hacer algún ajuste más local y guardar la foto.

En esta ocasión he elegido fotografías con diferente iluminación para utilizar una acción de procesado “cruzado” a ver que tal quedan. Como verás, no tienen absolutamente nada de edición.

Como verás ahora, lo que le queda bien a una (bien por decir algo) no le sienta nada bien a otra. Ojo, he utilizado un preset que tenía creado de hace tiempo sin ajustarlo mucho. Tengo la sensación que si ajustas una foto, desajustas la otra.

Las ampliamos un poco. Mi opinión es que utilizando los mismos parámetros de procesado para cada una de las fotos el resultado es desastroso. Muchos se pueden conformar pues parecen “resultonas”. A mi, personalmente, no me gusta ninguna así que tendría que modificar la edición en cada una de ellas por lo que al final, yo, tardaría aun más tiempo en conseguir una foto que, para colmo, me gusta mucho menos que con una edición más natural.

Mi apreciación personal es que para este tipo de reportajes prefiero naturalidad. Si el trabajo fuese algunos poco retratos para moda, publicidad o simplemente porque te gustan con este tipo de efectos pues adelante. A mi también me gustan así (bien trabajada, claro). Pero para un reportaje de boda utilizar un “presets” igual para todas por ahorrar tiempo y editar en un par de horas…. yo no lo veo. Sinceramente, cuando veos algunos reportajes de boda con este tipo de edición, reconozco que algunas fotos queda muy muy bien pero otras, pufff…. no hay por donde cogerlas. Unas más contrastadas que otras, diferentes temperaturas,… Veo poca uniformidad en un mismo trabajo.

Pero Ojo!!! Es mi humilde opinión.

Ahora, vamos a poner el ejemplo anterior pero aplicándole una edición más natural. Al tener diferente iluminación y temperatura, veremos como tampoco funciona una edición masiva.

Editamos la misma foto de antes y sus parámetros se los exportamos a los demás.

Vemos como así tampoco funciona. Os amplio un poco.

Entonces, ¿Cómo edito yo?

Sencillo. Como os decía antes, siempre hago las fotos en modo M y midiendo la luz con fotómetro de mano (lo del fotómetro no es necesario). Una vez seleccionadas las fotos que irán como definitivas en el reportaje de boda edito de forma masiva SÓLO aquellas fotos llevadas a cabo en el mismo lugar y con misma iluminación y temperatura. Sólo así.

¿Y qué pasa cuando son en lugares diferentes como el ejemplo anterior? Pues sencillo. Se edita una a una, con un poco de paciencia y un buen café al lado. Tardarás un poco más de 2 horas, pero te aseguro que el resultado será también mucho mejor. Sin duda.