En el capítulo anterior os hablaba sobre las posibilidades que tenemos de conseguir contratar algún reportaje de boda mientras cubrimos otra. O al menos, tener alguna posibilidad. Por un lado hablábamos de causar buena sensación personal. Si caes bien y encima pareces que eres buen fotógrafo entonces ya tienes algunas papeletas.

Por otro lado una boda suele ser un potencial de buenas posibilidades para encontrar nuevas parejas de novios. Por regla general, a las bodas suelen asistir muchos amigos de la pareja y en su gran mayoría estos suelen tener una edad similar a la de ellos. Edad de recién casados o de a punto del “si quiero”.

¿Qué tal si tuvieras acceso a que todos ellos vieran tu trabajo allí mismo? Sería genial, ¿verdad? Pues te cuento como.

Desde hace ya algunos años, al menos aquí en España, los amigos, familia e incluso novios tienen la “sana” costumbre de, en mitad de la comida o cena, deleitar a todos los presentes con un video de esos infumables que muestran desde cuando los novios eran pequeños hasta cuando hicieron la foto de las despedidas de solteros por ejemplo. Videos de 5-10 minutos interminables para el 95% de los asistentes. Arrggg!

Pero, ¿y si el video que se proyecta es confeccionado con fotografías del mismo día de la boda? Seguro que todos estarán atentos pues, no sólo saldrán los novios, si no también algunos de los invitados. Te aseguro que la atención será máxima. Esa será tu excusa para venderle a los novios este servicio extra que además a ti te dará publicidad. Es posible que después de esa proyección futuros novios se interesen en tu trabajo.

Yo recuerdo que me lo recomendaron y conocí un fotógrafo que lo hacía. Según ellos a veces salían nuevos trabajos y otras veces, la mayoría, no, pero merecía la pena intentarlo.

Y eso fue lo que hice como opción gratuita siempre que los novios lo solicitasen. Y fue hace un par de años. Proyecté el video en 4 bodas diferentes y conseguí una boda y varias recomendaciones. Es mucho lío, ya te lo adelanto pero la expectación máxima.

El sistema es sencillo. Sólo necesitarás un portátil que trabaje fluido y tener unos leves conocimientos de editar video con fotografías. Hay algunos programas que te agilizarán mucho la tarea. También sería conveniente poder asistir acompañado de un asistente para cuando llegue el momento de editar ese video. Ahora te lo explicaré. El resto, el proyector, cables,… lo debe proporcionar el restaurante. Tu asegúrate llevar adaptadores por si acaso.

Por otro lado debes estar fino a la hora de hacer las fotos y realizar los encuadres. Recuerda que este video se hace con los jpeg de tu cámara con algunos ajustes básicos por lo que es de vital importancia obtener la máxima calidad posible de todo (iluminación, poses….) pues no podrás dedicarle el tiempo que a ti te gustaría en postproducción. Como mucho, algún recorte, reencuadre, algún blanco y negro medio raro y poco más. No tendrás tiempo de más. Recuerda: tienes que seleccionar las fotografías (lo cual ya es un lío), montar el video, musical… y una vez lo tengas terminado, hacer alguna prueba con el proyector para asegurarte que luego no haya ningún problema. Ahh!! y si puedes, comer algo que seguro que estarás hambriento/a.

Una vez entras al salón donde se celebrará el banquete, te aíslas, abres tu portátil y descargas todas las fotos. Creas diferentes carpetas como por ejemplo: “novio”, “novia”, “ceremonia”, “fotos pareja”, “celebración” y vas seleccionando y copiando a cada una de esas carpetas las fotos que mas te gusten. No te recomiendo un número exacto. Pero intenta no aburrir a los asistentes. Quizá unas 20 sería buena opción para orientarnos. Mientras tu haces todo esto, tu asistente estará haciendo fotografías en el salón pues esas fotografías también se incluirán en el video. Además, si pasa algo, tu asistente podrá documentarlo.

El video comienza con una pequeña introducción. Por ejemplo el nombre y fecha de ambos si quieres. Y comienzan el pase de diapositivas junto a una bonita música. Como será un video corto y dinámico, te recomiendo una canción alegre y movida. Evita las clásicas lentas de amor. Son muy bonitas paro quizá ese no sea el momento.. Toda la proyección en orden. No mezcles fotos. Imagina que con ese video debes conseguir que el invitado que sólo haya ido al banquete sepa exactamente que ha pasado ese día.  Intenta no superar los 5 minutos de video para que el pase sea dinámico. Muchos invitados se verán en pantalla. Te aseguro que todos estarán muy pendientes y a los novios les saltarán emociones.

Y tras el video, tu logotipo con tu nombre y una dirección web bien clara. Deja esa diapositiva mucho más tiempo que el resto. Esto, para ti, es lo más importante del video que además regalarás a los novios.

Ni que decir tiene el estrés que esto causa durante una hora.

Mi primer año que lo probé, hace 2 años, pensé que si no salía ni una sola boda después de toda la tensión seria una auténtica perdida de tiempo, amén de la cara de bobo que se me quedaría por lo que decidí no hacerlo más aun habiendo recibido algún trabajo con las pocas proyecciones que hice. Además, ir cargando de un portátil, cargador,…

Este año quiero hacerlo igual pero con una sola salvedad. Cobrando por la proyección. En mi caso 300€. Al menos, si no se consigue ninguna boda, esa tensión habrá merecido la pena. Además, las cosas, cuando son gratis, apenas tienen valor. Es un complemento que os puede generar un ingreso directo extra, y con suerte, algún trabajo posterior.

Pero ojo, también puedes meter la pata, y mucho, si tu trabajo no es bueno. Es posible que quedes en evidencia y conseguir un efecto contrario al que pretendemos conseguir. Quizá sería bueno preguntar antes a los novios algunas cuestiones antes de ofrecerlo. Lugar donde se visten, reportaje de exterior, ceremonia. Quizá las ubicaciones sean muy complicadas y, sepamos de antemano, que quizá ese no deberíamos presentarlo al resto. Por ejemplo: Te dicen que la novia y novio se visten en habitaciones muy pequeñas pues la vivienda es reducida y gran parte de la familia estará allí. Además, te dicen que son habitaciones oscuras sin casi luz natural. ¿Haríamos nuestro mejor trabajo? Quizá no. Y para colmo, te dicen también que apenas llevan invitados y que la mayoría de los que van ya son algo mayores. ¿Podríamos sacar algún reportaje de ahí? No. Quizá en este caso, ni aun cobrándolo, deberíamos hacerlo.

Si lo estimas oportuno, haz algunas pruebas primero en casa con imágenes jpeg sin edición de tus próximas bodas a ver que te sale. Si el resultado es óptimo, ofrécelo. Si no, de momento mejor deja el portátil en casa.

Ya os contaré que tal me ha ido a mi este año.

Os dejo un ejemplo por aquí de una boda en la que no hubo reportaje de exterior. Apenas un paseo de 5 minutos para unos retratos de pareja.